No solamente tendremos que tener en cuenta aspectos físicos como el orden de los ejercicios según su intensidad, cuantificación de la carga, descansos e hidratación, calentamiento y vuelta a la calma, etc. Todo ello da para una entrada aparte del blog así que sólo los menciono pero no voy a entrar en detalle. En esta entrada quiero hacer referencia a aspectos metodológicos de la sesión que muchas veces se pasan por alto.
1. Movimiento: Los alumnos deben estar la mayor parte del tiempo posible en movimiento. La sesión dura 50 minutos, de los cuales restamos varios cuando empleamos tiempo para el traslado al pabellón. Si el tiempo útil de la sesión es muy escaso, debemos evitar que el alumno esté parado en la medida de lo posible. Por lo tanto, las actividades que organicemos (generalmente) deben incluir el movimientos de todos o de la mayoría y no el de unos pocos.
2. Agrupamientos (número): El número de alumnos por grupo no debe ser muy elevado ya que cada uno tendría poco protagonismo en cada actividad. Ejemplo: Si realizamos el juego de los 10 pases con 28 alumnos de manera que sean 14 vs 14, cada alumno tocará el balón pocas veces, mientras que si dividimos la clase en dos y realizamos un 7 vs 7 doble, será más propicio para que el alumno experimente más contactos con el balón y por tanto mayor aprendizaje.
3. Agrupamientos (tipo): Podemos dejar libertad a los alumnos de elegir los agrupamientos y veremos que siempre se juntarán con sus amigos, su mismo sexo y con los mejores físicamente. Por el contrario, si llevamos formados los grupos de casa de manera homogénea evitaremos este aspecto. Asimismo, también podemos tener en cuenta, cuando formamos parejas, quiénes son más trabajadores y quiénes más vagos para que al ponerlos juntos el primero tire del segundo.
4. Tiempo útil: Aspecto relacionado con el número uno pero diferente. Ya que disponemos de poco tiempo en la sesión, debemos procurar que cada actividad sea rica y trabaje más de una capacidad. Si realizamos una parada para beber agua, que nos sirva para ir colocando el material de la siguiente actividad, que esa parada sea en el momento adecuado, etc. Debemos evitar explicaciones muy largas donde el alumno se distrae y perdemos mucho tiempo. Otorgaremos las consignas precisas, breves y claras
5. Intensidad: Si el profesor no está "encima" del alumno en las tareas, estas se harán con una intensidad muy baja ya que en la adolescencia muestran la rebeldía con pasividad. Si queremos que la actividad tenga ritmo debemos estar motivando continuamente, aportando feedback, si se va un balón entregando otro enseguida, etc.
6. Situaciones favorables: Si queremos conseguir un objetivo determinado, debemos proponer actividades en las que se den bastantes situaciones favorables para trabajar ese objetivo. Ejemplo: si queremos enseñar el robo de balón en baloncesto debemos poner una defensa más numerosa que el ataque o al menos igual.
En el vídeo vemos un ejemplo de una tarea apta para todos, donde hay movimiento de todos los alumnos, se trabajan diferentes tipos de motricidad, velocidad de reacción, discriminación de colores, etc.
7. Espacio: Según la actividad que propongamos necesitaremos un tipo de superficie, una forma concreta, unas dimensiones determinadas, etc. Esto ayudará a conseguir los objetivos de manera más eficiente. En unas ocasiones la actividad requerirá gran espacio, otros forma rectangular y no cuadrangular, etc. Debemos tener en cuenta esta consideración ya que no todo vale.
Todas estas propuestas hacen referencia a la mayoría de actividades. Hay ejemplos de balón, de intensidad, etc. Por supuesto que habrá actividades que se realicen sin ningún balón, de manera calmada o con unas pautas diferentes. Debemos tomar estas consignas de manera general y extrapolar en la medida de lo posible a las actividades realizadas en la materia.
Blog relacionado:
http://educacionfisicadef.blogspot.com.es/2011/02/metodologia-en-la-educacion-fisica-ii.html

